jueves, 31 de diciembre de 2009

Mestre Pastinha


Mestre Pastinha
(5/04/1889-13/11/1981)
En palabras de Jorge Amado:

“Mestre de Capoeira Angola y de la cordialidad baiana. Ser de alta civilización, hombre de pueblo con toda su picardía, es uno de sus ilustres, uno de sus obás, de sus jefes. Es el primero en su arte; señor de agilidad y corage…”

Algunas de sus frases:

“el buen capoeirista espera, el ambicioso se agita se precipita, al famoso el pueblo se lo dice”
“el buen capoeirista nunca se exalta procura siempre estar calmo para poder reflexionar con precisión y acierto, no discute con sus camaradas y alumnos, no toma el jogo sin que sea su turno, para no aborrecer a los compañeros de ahí es donde surge la riña; enseñar a sus alumnos sin procurar hacer exhibición de modo agresivo ni presentarse de modo descortés…”
“el capoeirista no derruba! sólo arma el lazo… el bobo es el que cae!”
“Capoeira Angola: Mandinga de esclavo en ansia de libertad. Su principio no tiene método y su fin es inconcebible al más sabio capoeirista”

Sobre como inició en la capoeira:

“cuando tenía diez años de edad, yo era muy delgado y otro niño, más grande que yo; se volvió mi rival. Era sólo de salir a la calle, a hacer las compras por ejemplo, y ambos nos enredábamos en peleas. Sólo se que siempre terminaba perdiendo. Este otro niño contaba con el apoyo de su mamá, quién le incentivaba o golpearme más. Al regresar a mi casa, todavía me pegaban más, la segunda vez por mi madrina, por haber demorado en traer las compras o por estar con la ropa rasgada. Entonces me iba a llorar de tristeza y vergüenza. Un día desde la ventana de una casa que da a la calle, un viejo africano vio la pelea entre ambos … “ven acá mi hijo”, me dice, viendo que lloraba de rabia después de haber perdido otra vez, “no puedes con el y lo sabes. El es más grande y mayor. El tiempo que pierdes desperdiciándolo en rabia, venga para mi casa que yo le enseñaré cosa de mucho valor” eso fue lo que el viejo me dijo ese día y fui…

El arrastraba los muebles de la casa y dejaba un espacio libre donde me enseñaba a jogar capoeira. Todo día iba, y aprendí todo. El tenía la costumbre de decir: “no lo provoque, vaya botándolo despacio, el no sabe lo que usted sabe”

Un año después, me encontré al niño en la calle. El, me pregunta entonces, “¿estaba viajando o se esconde de mí ?” yo, entonces le respondí; “estaba con miedo”. La mamá del chico ya se encontraba en la puerta, sonriendo, divertida, esperando el inicio del espectáculo, cuando su hijo venciera nuevamente en la batalla. Mas, para su sorpresa ocurrió lo contrario.

Así que el chico levantó la mano para golpearme, con un sólo golpe, le mostré de lo que era capaz. Y se acabó mi rival. Hasta el niño se volvió mi amigo, de admiración y respeto. El viejo africano se llamaba Benedito”.

Mestre Pastinha ejerció diversas profesiones entre las cuales podríamos citar las siguientes:
Limpiabotas
Vendedor de periódico
Practicó Esgrima
Ayudó a Construir el Puerto de Salvador, BA
Sastre
Tenía una tienda de Frutas y verduras
También fue Responsable de la seguridad en una Casa de juego.